Quieres que tus clientes te escuchen. Te sigan. Te compren. Y para ello publicas en RRSS, tienes un blog, contratas publi online, les envías newsletter… Pero para que alguien pueda escucharte, primero tienes que hablar. Necesitas una voz. ¿Te has parado a pensar cuál es la voz de tu marca?

Wow. Le has visto y no has podido apartar tus ojos de él o ella. Cómo se mueve, cómo se ríe, cómo se come un bocata en el almuerzo o cómo arruga el entrecejo cuando está concentrado/a frente al ordenador. De vez en cuando tú también sientes que te mira. Y cuando vuestros ojos se cruzan, oh, my God, ¡fuegos artificiales!

Un día se te acerca. Y de repente todo va a cámara lenta. Abre su boca para saludarte. Y escuchas una especie de graznido, un sonido desagradable, estridente, antipático, feo, con palabras mal pronunciadas y que a duras penas puedes entender. Adiós. Tu objeto de deseo sigue estando muuuuy bueno/a. Pero en fin. Como que el encanto se ha esfumado.

Y au contraire. Conoces a un/a tío/a, bastante feíllo/a, así escuchimizado/a, en quien apenas te habías fijado y que físicamente no te llama para nada. Estás un poco a la defensiva, pero de repente te habla y su voz es dulce, profunda y suave. Se expresa muy bien, su conversación es interesante, divertida, emocionante. Y hace que te sientas a gusto con el/ella y que quieras pasar más tiempo a su lado.

¿Te has encontrado en alguna de estas situaciones? O quizás en las dos.

Pues esa voz, que puede conquistarte o puede ponerte a la fuga, esa voz puede ser la voz de tu marca.

¿Qué es la brand voice, o voz de marca?

Es una característica única, personal de una marca, que determina la forma de comunicar, tanto a nivel online como offline y que es parte fundamental de la experiencia de usuario.

En la era de la comunicación, del intercambio de información, una brand voice propia es fundamental para separarse de la competencia y para buscar la alineación y la empatía con tus clientes.

Vamos, que no es moco de pavo.

¿Cómo definirla?

Hay diversas herramientas para ello. La más común es pensar en tu marca como si fuera una persona y atribuirle características tanto físicas como emocionales y psicológicas, de manera que vayas configurando un perfil al que le corresponde una voz. Es como hacer un buyer persona, pero dando un paso más: la voz.

Por ejemplo. Si tu perfil resulta ser Noelia, de 25 años, estudiante que sueña con ser modelo de Vogue, pues ¿cómo será su voz? Femenina, joven, fresca, un punto soñadora, otro punto romántica… y de ese modo ya sabes qué lenguaje usar para que se entienda con tu marca, para que le llegue tu mensaje.

Otra más sencilla es identificar tu marca con uno de los arquetipos de Jung. Si no los conoces, en este artículo  de MakingLoveMarks.es tienes explicado qué son y cuáles son las características de cada uno. Con esta herramienta te ahorras la parte de diseño porque ya la tienes hecha, tan sólo tienes que elegir y a partir de ahí crear la voz que mejor encaje con tu arquetipo.

Pero hay un ejercicio que a mí es el que mejor funciona. Porque yo creo que todas las marcas son, o merecen ser, una súper star. Por eso cuando trabajo en la definición de una voz de marca, lo primero que pregunto es: Si tu marca fuera un/a cantante, ¿quién sería?

Puede que te parezca una chorrada. En general los clientes se quedan bastante parados. Pero piénsalo. Una estrella de la música es reconocida por su voz. Es imitada por su voz. Ha triunfado gracias a su voz. Equiparar una voz maravillosa a tu marca, de manera automática le confiere una serie de características profundas, dimensionales, que van a enriquecerla de forma exponencial.

¿Es tu marca María Callas? Entonces es una diva absoluta, poderosa y al mismo tiempo frágil y delicada. Preciosa, con una belleza personal y elegante. Intemporal. ¿Cómo será su voz? Exactamente igual. Refinada, algo barroca, con un lenguaje elevado, carente de cualquier giro coloquial o de argot.

¿Es tu marca Lou Reed? ¿Elvis? ¿David Bowie? ¿Whitney Houston? ¿Kurt Cobain? ¿Katy Perry? O también, porqué no, puede ser Loquillo, o Alaska, o Aitana. A veces es fácil la elección. A veces cuesta un poco. Cuenta conmigo para ayudarte si tienes dudas. 

Cada uno de estos cantantes es especial, único, su público los ha elegido. Son estrellas. Como tu marca. Trabaja su voz, defínela y perfecciónala. Y tus clientes fliparán al escucharla.

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Post Author: sandra

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